Casi no quedan pisos de alquiler en Palma

Es innegable que, pese a la constante subida de precios, el boom del alquiler turístico no se detiene y continúa subiendo en Baleares aún sin la necesaria regulación. De hecho, ha terminado convirtiéndose en un problema transversal. Como si se tratase de mochilas con ruedas subiendo una cuesta, los precios ascienden sin control y, lo que empezó siendo una competencia desleal al sector hotelero, ha terminado encontrándose, también, en otras actividades que afectan directamente a los vecinos de Mallorca e Ibiza.

Los residentes viven la tremenda situación de la escasez de inmuebles para alquilar y comprar, así como de precios prohibitivos, hasta el punto de que es casi imposible dar en algunas zonas de Palma con pisos para alquilar durante todo el año. Las zonas más complicadas en este aspecto son Santa Catalina, el Borne, el casco histórico, el Terreno y el Molinar. Los dueños de las viviendas prefieren alquilar sus pisos a turistas, para maximizar los beneficios en menos tiempo.

Esto ha tenido consecuencias como el descenso de clientela en numerosos comercios, como bares y peluquerías, que han perdido clientes de toda la vida y no encuentran en los turistas un tipo de cliente gracias al que mantener el negocio. Por ello, muchos han tenido que abandonar sus barrios y cerrar sus locales.

Los expertos en la materia ya avisan de que Palma se está quedando sin  inmuebles que se destinen a los alquileres tradicionales, de larga duración. Prácticamente, sólo quedan pisos antiguos y muy caros. Y no vale la pena atreverse siquiera a buscar en el centro, porque no quedan pisos. Además, en esta zona, comentan los expertos, adinerados señores de procedencia sueca están comprando bloques enteros para dedicarlos al alquiler turístico.

De hecho, en los medios de comunicación suecos especializados en turismo, se ha hablado mucho de Mallorca, y especialmente, del barrio de Santa Catalina, por lo que es lógico encontrar esta fijación por la zona. Hasta el punto de que librerías, guarderías y otros negocios tradicionales han echado el cierre y se han reconvertido en habitaciones en alquiler.

Del mismo modo, miles de trabajadores que desempeñan su labor en Mallorca en verano deben desplazarse a los municipios del extrarradio de Palma para poder ir a trabajar. El año pasado, los hoteleros fletaron autobuses para sus empleados, y parece ser que este año tendrán que hacer lo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>